Recorro la casa con el celular en mi mano sudorosa. El corazón se me acelera y el párpado derecho tiembla sin mi consentimiento. Me cuesta respirar y siento que voy a desmayarme. Debe ser porque no he dormido como quisiera. Cuando creo que de este semestre no pasaré, escucho la notificación. Es la doctora.
“Hola, profe. Su carga académica ha sido aprobada”.
Entonces regreso a la vida.
Comentarios
Publicar un comentario